Por Iván Arrazola Cortés. Publicado en ContraRéplica.

Uno de los aspectos más críticos que parece vivirse en esto días en México es el tema de la inseguridad, Guerrero muestra como a pesar de que las campañas electorales continúan su curso, el clima de inseguridad en algunas regiones de México no se detiene.

El estado de Guerrero se ha convertido en una auténtica bomba de tiempo, los homicidios van en aumento, van cerca de 3000 mil homicidios dolosos desde que inició la gestión de Evelyn Salgado y la violencia no parece tener fin, la espiral de violencia forma parte de la herencia que dejó el expriista, Héctor Astudillo, durante su sexenio, con más de 12 mil homicidios. El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan menciona en un informe del 2023 que por lo menos 16 grupos del crimen organizado operan en el estado, entre cárteles de alcance nacional y células locales.

El dramatismo de lo que ocurre en Guerrero se observa en el control y la violencia que ejercen los diferentes carteles que no solo controlan territorios y negocios enteros, inclusive controlan temas gubernamentales, tales como presupuestos públicos, corporaciones policiacas y obras públicas en los municipios, revela Filiberto Velázquez Florencio miembro Centro de Derechos de las Víctimas de la Violencia Minerva Bello.

En semanas pasadas se revelaba como cinco obispos del estado de Guerrero establecieron negociaciones entre los grupos del crimen organizado, Los Tlacos y Los Ardillos, para lograr la paz en el municipio de Chilpancingo, como parte de los acuerdos se estableció que las bandas rivales se abstendrían de hacerse daño, siempre y cuando ninguna de las bandas se metiera en los negocios del otro, que incluye la venta de pollo y el manejo del transporte público.

Las cosas se complicaron en Guerrero desde que se dio la selección de la candidatura a gobernador, la candidatura que originalmente recaería en Félix Salgado Macedonio no se pudo concretar, la razón, no entregar en tiempo el informe de gastos durante su precampaña.

Aunque había otros candidatos, Morena en la cúspide de su éxito electoral decidió dar la candidatura a la hija de Félix Salgado Macedonio, Evelyn Salgado, que no tenía experiencia en la administración pública, pero al final se trataba de que el poder se mantuviera en manos de la familia Salgado.

La inexperiencia de Salgado en temas públicos le ha pasado factura, en temas tan delicados como el paso del huracán Otis y en la crisis de violencia que azota al estado, la gobernadora se ha visto completamente rebasada y aunque en redes sociales ha tratado de mostrar que el estado se encuentra bajo control, la realidad es que las quejas sobre una gobernadora que se percibe ausente y con poca experiencia persisten.

En días recientes la crisis de seguridad se agudizó por dos sucesos, la revelación de unos videos en donde miembros del crimen organizado golpean a transportistas por no seguir sus reglas, pero el caso más delicado fue el del homicidio del estudiante Yanqui Khotan Gómez Peralta, estudiante de la escuela Normal de Ayotzinapa que recibió un disparo por parte de un policía municipal que le provocó la muerte, el homicidio se da en medio de las movilizaciones de familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa que reclaman al gobierno federal por la falta de resultados en las investigaciones.

El asesinato del joven estudiante provocó un diferendo entre la Fiscalía y la secretaría de Seguridad del estado sobre la detención del policía que disparó al estudiante. La presión llegó a tal grado que el secretario de Gobierno y el secretario de Seguridad tuvieron que presentar su renuncia, la gobernadora también pidió la salida de la fiscal, pero ésta se negó, alegando que es el Congreso el que debe de decidir si debe dejar el cargo o no.

La presión para la gobernadora llega en un momento en el que se da un severo cuestionamiento a la estrategia de seguridad emprendida por el Gobierno federal, que presume que la coordinación entre instancias federales y locales es el mejor antídoto para combatir la inseguridad, sin embargo, en el caso de Guerrero la coordinación no ha funcionado aunque sean del mismo partido, la oposición ha solicitado en el Senado que se declare la desaparición de poderes.

En sus conferencias mañaneras el presidente ha llegado a mostrar desesperación por lo que sucede en Guerrero y ha acusado a los medios de comunicación de “magnificar” los hechos, por el caso de los videos en los que se muestra a miembros del crimen organizado golpeando transportistas.

Sin duda la situación luce complicada, tomando en cuenta que a la gobernadora le restan tres años al frente del gobierno de Guerrero, el punto central es si la gobernadora podrá seguir aguantando la presión, la remoción de funcionarios parece una medida desesperada, al final son funcionarios que ella no seleccionó pero por ser cercanos a su padre o por ser militares recomendados por el Gobierno federal los designó como parte de su equipo, pero parece complicado que el orden se pueda restablecer tomando en cuenta el nivel de penetración que el crimen organizado tiene en las diferentes instancias gubernamentales en el estado.

Sin duda, lo que pase en Guerrero en los próximos meses será relevante, ya que se podría revertir lo que alguna vez el presidente declaró acerca de que «No crean que tiene mucha ciencia el gobernar”, es posible que en los próximos meses además de funcionarios de primer nivel, lo que se discuta sea la renuncia de la gobernadora, en otros tiempos ante este tipo de crisis la mejor solución era la renuncia anticipada del gobernante en turno por motivos de “salud” o “personales”, pero los tiempos han cambiado y es posible que en esta ocasión se le consulte al “pueblo” si la gobernadora debe seguir o no en el cargo.

Iván Arrazola es analista político y colaborador de Integridad Ciudadana A. C. @ivarcorr @integridad_AC

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