Apuntes de las elecciones 2018 desde la perspectiva distrital

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Por: Laura Enriquez @lauraenriquezr y Viviana Islas Publicado en Mexican Times


Con la validación de la elección presidencial por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), dando entrega de la constancia de mayoría al Presidente electo, y la reciente asignación del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) de diputaciones y senadurías por el principio de Representación Proporcional (los famosos “pluris”) a los partidos políticos, está a punto de concluir el proceso electoral más grande de la historia democrática de nuestro país.

Se trató de la elección más grande y compleja pues, más allá de elegir al próximo presidente de la República y la renovación del Poder Legislativo Federal, se eligieron un total de 18 mil 299 cargos, entre gobernadores, congresos locales y ayuntamientos. Lo anterior en medio de un clima político electoral de alta polarización, de un importante cuestionamiento a la autoridad electoral nacional y de incertidumbre sobre los resultados electorales y el respeto a la voluntad popular.

Mucho se ha escrito sobre lo sucedido el 1° de julio, destacando las victorias, la civilidad de los perdedores, la alta participación ciudadana, la integración de las Cámaras, pero poco se ha escrito sobre el inmenso trabajo que hay detrás de la organización de una elección y de todo lo que tuvo que suceder a nivel subnacional para que las máximas autoridades electorales validaran los resultados.

Cabe señalar que quienes escribimos estás líneas, participamos como consejeras Electorales Distritales del INE, en dos de las entidades claves en materia electoral, a decir: el Estado de México y la Ciudad de México.

El Consejo Distrital es el eslabón de organización electoral más pequeño del INE, pero es también el más importante, se trata del órgano subnacional a partir del cual se instrumenta y organiza toda elección; es la célula en la que se tiene contacto directo con los ciudadanos, se les convoca a participar, se les capacita, se da seguimiento a la jornada electoral, se recuentan los votos y se resguardan los paquetes electorales.

A partir de las experiencias vividas en los últimos nueve meses, desde la instalación del Consejo Electoral Distrital, y hasta su conclusión con la última Sesión de Consejo celebrada el pasado 28 de agosto, y a manera de reflexión, nos permitimos señalar cuatro áreas de oportunidad, que son: a) la capacitación electoral, b) el replanteamiento de la función de los Consejeros Electorales Distritales, c) la relación con los Organismos Públicos locales y d) las reformas a la ley electoral vigente.

En esta primera entrega, y por cuestiones de espacio editorial, abordaremos únicamente el primer punto: la capacitación electoral. En nuestra próxima publicación del próximo lunes 17 de septiembre (no se la pierdan) concluiremos con el resto.

Fuente: www.ine.org.mx
Fuente: www.ine.org.mx

Capacitación electoral

A partir de la Reforma Electoral 2014, la capacitación a nivel federal y local pasó a ser competencia exclusiva del INE, cuando antes la actividad correspondía respectivamente al órgano subnacional del INE y al Organismo Público Local Electoral (OPLE) de la entidad correspondiente. Aunado a ello, se puso en marcha el modelo de casilla única, lo que o trajo complicaciones tanto para la autoridad electoral en materia de capacitación y organización, como para quienes aceptaron ser funcionarios de casilla.

Para dilucidar la complejidad de la capacitación es necesario recapitular algunas de las actividades que llevan a cabo los funcionarios de casilla. Por ejemplo, en la CDMX, a los votantes se les entregaron seis boletas diferentes (para la elección de tres representantes de corte federal y tres representantes de corte local), considerando que el máximo de boletas por casilla y por elección son 750, los funcionarios contaron hasta cerca de 4500 boletas; a ello sumemos la complicación para contabilizar los votos, puesto que era vasto el número de combinaciones posibles para validar o anular un voto, sin olvidar que muchas de ellas se aprobaron a escasas semanas de la jornada electoral por el propio Consejo General del INE y validadas por el Tribunal, creando confusión entre los capacitadores, funcionarios, y la propia ciudadanía. Además, los funcionarios de casilla plasmaron los resultados en actas, llenaron el acta de la jornada, el cuadernillo de operaciones, hojas de incidentes, constancia de clausura y la sábana de resultados.

El resultado de este exceso de documentos a llenar y de decisiones comunicadas a destiempo, adicional al cúmulo de responsabilidades y actividades a desempeñar por los funcionarios de casilla, se tradujo en mayor tardanza en la generación de resultados y amplias deficiencias en el llenado de actas de la jornada (actas incompletas, errores en el conteo, contradicciones en la información y falta de legibilidad), lo que, a su vez, derivó en retrasos y deficiencias al vaciar la información en los sistemas informáticos.

Por ejemplo, tan sólo en el Distrito 13 de Ecatepec, aún no llegaba el primer paquete electoral a la sede, cuando los candidatos a la Presidencia ya habían reconocido públicamente que no les habían favorecido los resultados, situación que seguramente ocurrió en la mayoría de los 300 Distritos. De ahí la urgencia en modificar el modelo de capacitación electoral, así como del diseño de actas y boletas electorales, con la finalidad de que sean más simples, que faciliten la operación en las casillas y que los resultados fluyan con mayor rapidez y certeza

Fuente: www.ine.org.mx (Youtube)
Fuente: www.ine.org.mx (Youtube)

Por otro lado, resulta fundamental reconocer la labor que realizan los Supervisores (SEs) y Capacitadores Asistentes Electorales (CAEs), ciudadanos contratados temporalmente por el INE a los que incluso algunos refieren como los “héroes de la democracia”, pues su trabajo no se limita a recorrer las calles para convencer a los ciudadanos de participar como funcionarios de casilla que ya de por sí es una labor agotadora, sino que se encargan de toda la logística electoral, desde la visita de todas las ubicaciones de casilla, pasando por el armado de paquetes electorales, hasta el recuento de votos posterior a la jornada electoral.

Resulta lamentable que un gran porcentaje de Ses y CAEs desertan la labor en el camino. Y es que el trabajo de campo suele ser complejo e impredecible frente a imponderables climáticos, de inseguridad y disgusto de los ciudadanos. Aunado a ello se suma el extenuante trabajo de calle, los días de trabajo sin descanso, incluso en fines de semana y días festivos, y los módicos salarios. Las anteriores suman algunas de las causas de deserción de los funcionarios del INE y las listas de reserva para llenar esas vacantes se vuelven insuficientes, lo que lleva a los Consejos Distritales a realizar de 2 a 4 etapas de reclutamiento, si bien les va; de ahí la urgencia de buscar mejores condiciones e incentivos para este personal más allá del económico, que les permita concluir su labor de manera satisfactoria.

(La 2ª y última parte de este texto se publicará el próximo lunes 17 de septiembre)


Laura Lizette Enríquez Rodríguez, colaboradora de Integridad Ciudadana AC. Especialista en relaciones gubernamentales y Poder Legislativo. Consejera Electoral del Consejo Distrital XVIII de la Ciudad de México, Instituto Nacional Electoral 2017-2018 y 2020-2021; maestra en Gestión Pública Aplicada por el TEC y licenciada en Ciencia Política por el ITAM. @lauraenriquezr

*Viviana Islas Mendoza, colaboradora invitada de Integridad Ciudadana AC., consejera Electoral del Consejo Distrital XIII del Estado de México, Instituto Nacional Electoral 2017-2018; licenciada en Ciencia Política por la UAM-I

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