Desarrollo comunitario

¿Cómo nos confunden?… ¡Groseras!


Por: Vladimir Juárez @VJ1204 Publicado en ContraRéplica


“Es un virus, no puede discriminar”, Mark Ruffalo

A propósito del #Covid-19; si bien las comparaciones son odiosas, también lo es que son hasta cierto punto ilustrativas y, en ocasiones, necesarias. En este sentido, podemos decir que en el mundo existen pandemias que matan y otras que asesinan. Las primeras, no discriminan. Las segundas, son selectivas.

Las pandemias que matan son aquellas cuyo origen se da en el campo de la medicina, pueden ser ubicadas a lo largo de la historia de la humanidad cuando ésta se enfrenta a problemas graves de salud, y particularmente cuando un problema local amenaza con expandirse a un contagio mundial: el Ébola, el SARS, el VIH, la polio, la viruela y el sarampión, y hoy, el Covid-19, son un ejemplo de ello. Su sola existencia y expansión han cambiado el orden establecido en todos los sentidos y dimensiones.

En cambio, las pandemias que asesinan se dan por un patógeno altamente resistente y agresivo, que al igual que un parásito, se alimenta de otra especie. Este tipo de pandemias se origina en el campo de las ideas. Y esto no es otra cosa que la violencia misma, que entre otros nombres, puede ser llamada como violencia de género; y cuando este tipo de violencia logra incubarse como una idea completamente formada, las sociedades en su conjunto la justifican, la reproducen y la invisibilizan. Y esto es exactamente lo que hoy en día padece México; pues lo neguemos o no, estamos frente a la pandemia de violencia más grave por la cual ha pasado México en las últimas décadas.

Para dimensionar la pandemia, y tomando como el acoso y al hostigamiento sexual, los otros datos nos muestran que estas prácticas fuertemente arraigadas en el ejercicio del poder son castigadas de manera similar en los países americanos con excepción de México. Así, para Argentina, la pena amerita de 6 meses a 2 años de prisión; Bolivia de 4 a 8 años; Brasil de 1 y 5 años; Chile 168 años; Colombia de 1 a 3 años; Costa Rica 2 años; Ecuador de 1 a 3 años; Guatemala de 3 a 5 años; Honduras de 1 a 3 años; Nicaragua de 3 años; Perú de 3 a 8 años (ver Infografía ContraRéplica 03/03/20): en cambio, en México, hasta el día de hoy, solo se establece una multa económica o bien, la destitución si fuese persona servidora pública.

Lamentablemente, las declaraciones del presidente López Obrador en la mañanera del pasado martes 3 de marzo no abonan a cambiar esta realidad. En aquel momento, el presidente anunció que la venta de boletos de la rifa del avión presidencial iniciaría el mismo día en el que se celebrará el #ParoNacionalDeMujeres. Ante las críticas que ello generó, el presidente agregó el miércoles 4: “Ni me di cuenta, ni tenía en mente… que el día lunes era lo del paro feminista”.

Ante estos contextos, los otros datos nos indican que en el país como en la presidencia de la república, hay contagios de pandemias que matan y otras que asesinan. El silencio, la negación y la provocación al #ElNueveNingunaSeMueve… son síntomas graves de la enfermedad que se niega.

Afortunadamente, hoy sabemos que pintar monumentos, romper vidrios, pintar paredes y puertas, han abierto la posibilidad franca de encontrar una cura, pues estas acciones han contagiado a miles y miles de mujeres que hoy están dispuestas a todo para cambiar la realidad que les aqueja; a cambiar el orden establecido. Y quien lo niegue, está condenado como paciente terminal. Pues como se dice “lo personal es político”.

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