Hambre de justicia

Publicada en Publicada en Desarrollo comunitario

Por: Alaska J. Zamora @AlaskaJuarez Publicado en Contra Réplica


 

“Con un chirrido en sus oídos, ya no sabe qué es lo que le duele. El cuerpo día con día se vuelve más débil pero el alma resiste. Pues se alimenta del imaginario de justicia. Ya no lo hace sólo por él, sino por todos los que están en la misma situación. En su mente y alma sólo existe una meta; su libertad.”

Hace apenas unos meses escribí una columna sobre “Penales: Las escuelas del crimen”, en la cual abordé el problema estructural que se vive en el sistema de readaptación de México sin que éste cumpla con su fin. Sin embargo, la crisis de las cárceles es incluso más cruel cuando se agregan variables como ser mujer o ser indígena.

Fuente: Grupo de Trabajo, http://noestamostodxs.tk/

El día de hoy, se cumplirá más de un mes desde que trece indígenas acusados en Chiapas por homicidio hayan decidido permanecer en huelga de hambre, todo esto debido a que llevan más de una década encarcelados, culpados en su mayoría de homicidios, sin que haya pruebas fehacientes de ello; su caso está lleno de irregularidades, todos ellos víctimas de tortura y obligados a confesarse culpables.

Estos trece casos son paradigmáticos, y sin duda no son los únicos pues siete más son acusados bajo las mismas circunstancias; las cárceles mexicanas están llenas de este tipo de situaciones. Lo que nos confirma que la justicia en nuestro país se estructura con clasismo y racismo. Se trata de un sistema que ataca a los más pobres, a las minorías, a los que no tienen voz; en este caso en particular, su único delito ha sido ser indígenas y no contar con el dinero suficiente para poder pagar su libertad. Los mecanismos infalibles de este sistema son la tortura física y psicológica para fabricar casos.

Los policías estatales por lo tanto, no están investigando, la justicia no solo está ausente en los indígenas encarcelados, sino también en las víctimas de sus casos, se deja libre a los verdaderos culpables y se llenan las cárceles con inocentes. Es un sistema establecido y que lleva décadas funcionando para un México indiferente.

Fuente: Grupo de Trabajo, http://noestamostodxs.tk/

Si ya ocurrió que el Presidente López Obrador envió una carta a España en la que se le pidió al Rey que se disculparan por las atrocidades de la conquista, creo yo que es momento de mirar hacia dentro, México está en deuda y les debe una disculpa histórica a sus pueblos originarios. Empecemos con estos 20 casos.

Y después debemos continuar con el México indígena. Se les debe dejar de discriminar, de despojar de sus tierras, de violentar, de amenazar, de reprimir, de torturar y de esclavizar, pues a pesar de que durante cientos de años se les ha prometido un cambio, siguen sin tener pleno reconocimiento de sus derechos. La diferencia que se vive ahora con respecto a la conquista es que aún sufren la indiferencia de su propio país. Es momento de dejar a un lado esa doble moral, de enorgullecernos de nuestras raíces indígenas, pero al mismo tiempo de ignorarlos y despreciarlos.

A las organizaciones: @NoEstamosTodxs / Viniketik en Resistencia, La Voz de Indígenas en Resistencia, La Voz Verdadera del Amate y Los Solidarios de la Voz del Amate

https://www.contrareplica.mx/nota-Hambre-de-justicia201917458#.XLcxzEvDKEw.twitter


Alaska J. Zamora

Colaboradora de Integridad Ciudadana A.C. Actualmente es locutora de radio en Ibero 90.9 FM, en el programa ContraParte.

@Integridad_AC @AlaskaJuarez

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