Desarrollo comunitario

Las otras emergencias


Por: Viviana Islas @MendozaI88 Publicado en ContraRéplica


La política austera que ha caracterizado la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, puesta en marcha con recortes significativos al Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de los últimos dos años, ha afectado a distintos sectores de la sociedad.

Pese a la advertencia de los riesgos de recortes sin planeación, estos continúan ahora por decretos presidenciales. Los fideicomisos han sido de los más afectados, incluso algunos ya han desaparecido. Dado la emergencia que sacude el sureste del país, consecuencia de la tormenta tropical Cristóbal, hablaremos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden).

Recordemos que el Fonden surgió debido a la experiencia de falta de recursos e instrumentos para atender los estragos que dejaron los huracanes Opal y Roxanne que golpearon la península de Yucatán en 1995. Actualmente tiene por objeto proporcionar de manera inmediata suministros de auxilio para proteger la vida de la población ante la probabilidad u ocurrencia de un fenómeno natural perturbador.

Desde su creación, el Fonden ha atendido innumerables casos de desastres naturales, entre inundaciones, sequías, incendios, etc. Por ejemplo, un estudio del Colegio de México señala que, del periodo comprendido entre 2013-2017, se registraron más de 400 declaratorias de emergencia, en los que el fideicomiso fue clave para atenderlas.

Las reglas y el presupuesto con los que ha operado se fueron robusteciendo hasta hace dos años. Después de los lamentables sismos de septiembre de 2017, en el PEF 2018 se etiquetaron 24 mil 644 millones de pesos, el mayor presupuesto en su historia. Con la llegada de la 4T, su financiamiento no sólo se redujo hasta un 85 por ciento, sino que actualmente hay una iniciativa en la Cámara de Diputados para desaparecerlo, junto con otros fideicomisos.

Hace unos días la naturaleza nos sorprendió y el sur del país nuevamente se encuentra bajo el agua y la situación de los habitantes de la región se puede agravar debido al coronavirus. Lo peor es que no se ha declarado estado de emergencia y mucho menos ha llegado la ayuda del fideicomiso. Los municipios afectados son muchos y los recursos insuficientes, y como siempre los más vulnerables son los pobres.

La historia nos ha demostrado que México es escenario de huracanes y sismos. Que el Estado no tome medidas de prevención y mucho menos que no tenga una estrategia y reserva para hacerle frente es gravísimo. Al Fonden hay que modificarlo para hacerlo más eficiente y transparente, hay que fortalecerlo, no desaparecerlo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *