Reconocimiento facial: ¿Seguridad o privacidad?

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Por: Gustavo Montaño @Gustavoma85 Publicado en Contra Réplica


El concepto de inteligencia artificial ya a nadie le sorprende; a pesar de ello, este tema resulta ser más complicado de lo que parece porque ya no se trata solo de un reto tecnológico, sino de implicaciones que nos llevan a lo más profundo de la conducta humana, ya que de manera automática un dispositivo puede realizar tareas asociadas con la inteligencia humana, como el reconocimiento de personas, objetos, videos, voz, traducción automática de textos y hasta el diagnóstico de enfermedades.

En los últimos años, el reconocimiento biométrico de personas ha despertado gran inquietud en la población, en virtud de que esta tecnología permite hacer identificable a una persona mediante sus rasgos físicos; no obstante, por los costos elevados de su implementación, su uso todavía no es muy común.

▶ En México, el uso del reconocimiento facial solo se había dado en entes privados como Facebook o en algunos dispositivos móviles; sin embargo, en los últimos meses el estado de Colima y la Ciudad de México han anunciado el uso de cámaras con esta tecnología emergente, justificando su uso a miras de mejorar la seguridad pública.

Esta medida, puede ser considerada desproporcional, ya que lejos de identificar a probables delincuentes, lo cierto es que la imagen de las personas que no actualicen dicha categoría se encontrarían en una base de datos del Estado, independientemente si han cometido algún delito o no.

Por su parte, la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados, legitima a las dependencias competentes en instancias de seguridad, procuración y administración de justicia a usar los datos personales sin el consentimiento de los ciudadanos, limitando su tratamiento a aquellos supuestos y categorías de datos que resulten necesarios y proporcionales para el ejercicio de las funciones en materia de seguridad nacional, seguridad pública, o para la prevención o persecución de los delitos.

Lo anterior, es una carta abierta al uso desmedido de los datos personales por parte de las autoridades en México y, si bien la Ley solo prevé el uso proporcional de los datos de acuerdo con las finalidades de las dependencias, lo cierto es que, en aras a la seguridad pública, el uso de esta nueva tecnología altamente invasiva, podría replicarse en otros estados; por ello, ¿el Estado mexicano está preparado para el uso de esta tecnología sin que exista fuga de información?

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