Por Iván Arrazola Cortés. Publicado en ContraRéplica.

La expectativa sin duda era grande, sobre todo tomando en cuenta que, por primera vez en la historia de México, todo parece indicar que llegará la presidencia de la República una mujer, como lo señalan distintas encuestas en donde el primer y segundo lugar son ocupados por mujeres.

Pero en realidad, parece que poco cambió durante el 8 de marzo de 2024, las vallas en Palacio Nacional se han hecho una costumbre desde hace mucho tiempo, el movimiento que prometió que “la Cuarta Transformación debe ser feminista o no será” parece que llegará al final de su primera etapa sin que se hayan tendido puentes de diálogo con los colectivos que exigen interlocución con el jefe de Estado mexicano, inclusive reprimiendo las marchas como sucedió en Zacatecas.

Las demandas son muchas, pero la principal es el tema de la violencia, uno de los principales problemas en materia de violencia es la incapacidad del Estado para contenerla, ya sea porque no cuenta con la capacidad suficiente para contenerla, así como por las omisiones al momento de querer enfrentar el problema.

Las candidatas y el candidato prefirieron mantener sus agendas acudiendo a los mítines o a los eventos ya programados, ni las candidatas ni coyuntura política no podría ser mejor, la expectativa es amplia, la inminente llegada de una mujer al poder en México es un acontecimiento excepcional, el momento parece ser el adecuado para tener un debate profundo sobre la agenda de las mujeres en México, pero por desgracia poco o nada parece haber cambiado en las agendas de las candidatas y el candidato durante el 8M, en las que, si bien se presentaron propuestas, lo que parece claro es que la desconexión entre la clase política y la agenda por los derechos de las mujeres es inexorable.

el candidato decidieron acudir a las marchas organizadas en diferentes ciudades del país, perdiendo la oportunidad de solidarizarse con un movimiento que exige que la clase gobernante dé la cara y escuche sus reclamos.

En el caso de la candidata del oficialismo propuso dar un apoyo económico a las mujeres mayores de 60 años, equivalentes a la mitad del apoyo que se le otorga a las personas mayores de 65 años, implementar un programa de atención integral durante el embarazo en los primeros 1000 días de los infantes, y la creación de un programa SOS Mujeres, un servicio especializado de prevención y atención que estará vinculado con el número de emergencia 911.

La candidata de Fuerza y Corazón por México propuso 10 puntos, entre lo más destacado se encuentra: dar un apoyo de 3000 pesos a mujeres que viven en situación de vulnerabilidad, crear un Sistema Nacional de Cuidados con estancias infantiles y escuelas de tiempo completo, y cero impunidades para agresores, asesinos, violadores y feminicidas, entre otras propuestas.

En el caso del candidato de MC, señaló que “En este momento, hay 13 dictámenes esperando a ser votados en el Senado de la República, y en la Cámara de Diputadas y Diputados”. Las iniciativas se enfocan en los siguientes temas: impartición de justicia, paridad de género en Servicio Exterior, identidad de género en centros penitenciarios, violencia institucional, equidad de género en sociedades cooperativas y principio de autonomía de las mujeres. Con la aprobación de estas iniciativas México puede ser un país más seguro y justo para las mujeres señaló el candidato del partido naranja.

El problema con las propuestas presentadas es que ninguna parece ir al centro del problema que es la violencia que padecen las mujeres, según el Observatorio Nacional del Feminicidio, cada año en México son asesinadas más de 3000 mujeres, niñas y adolescentes y solo un 24% de esa cifra se contabiliza como feminicidios.

Las cifras son contundentes según la directoria del Observatorio, María de la Luz Estrada, en México “entre diez y 11 mujeres son asesinadas al día, la tasa de impunidad supera el 95% y tan solo una de cada 10 víctimas se atreve a denunciar a su agresor por miedo y falta de confianza en las autoridades”. Otro fenómeno que se presenta es que la violencia afecta es a las mujeres más jóvenes, delitos sexuales, violencia intrafamiliar, delitos de trata y feminicidios infantiles, afectaron a 59,141 personas en 2022, las víctimas tenían entre 0 y 17 años.

El escenario es desolador y las propuestas por más bien intencionadas que parezcan poco parecen ir al centro del problema, la falta de un sistema de justicia confiable, la ausencia de un sistema de protección de las mujeres y la falta de interés por parte de los actores en poner en el centro de los problemas la violencia que sufren las mujeres en México, parece ser la mezcla perfecta para que se esté lejos de resolver el problema y sobre todo considerarlo un tema prioritario en las agendas de las candidatas y el candidato.

El principal problema con las propuestas que presentan las candidatas y el candidato es la falta de interlocución con los grupos, el acercamiento con las mujeres para ser escuchadas, las propuestas parecen ir enfocadas según lo que marca la coyuntura electoral, o según lo que la rentabilidad política aporte más en términos de votos. Tal vez los colectivos tendrán que esperar otros seis años para que alguna candidata o candidato escuche lo que tienen que decir ya que en esta ocasión nuevamente no tuvieron suerte.

Iván Arrazola es analista político e integrante de Integridad Ciudadana A. C. @ivarrcor @integridad_AC

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