Opiniones

Carta abierta al Almirante


Por: Vladimir Juárez @VJ1204 Publicado en ContraRéplica


“¿Quiere usted funcionarios honrados? Vote usted por Obregón que ha dicho: hay que tomar la honradez de donde la haya”

Querido Almirante Ojeda Durán:

A lo largo de nuestra historia, los actores políticos han expresado todo tipo de frases que retratan de una sola toma lo que se vive en nuestro país cuando se habla de poder y corrupción.

En ocasiones, estas expresiones están directamente vinculadas a una temporalidad o un episodio concreto, y otras más, trascienden en el imaginario colectivo como un guión que debe utilizarse de forma sistemática para describir cualquiera de los fenómenos o bien lo que debemos “entender” como individuos al ser parte del “sistema”.

Tomando en cuenta algunas de las frases “célebres” de nuestros generales, y si nos permitimos con la imaginación una discusión sobre los destinos a los que se orienta el país, este podría ser el resultado:

˂˂Aquí, reunidos todos y frente a la Nación, pongamos orden – dijo el Caudillo –. Momento, – respondió con fuerza Álvaro Obregón –: antes de empezar con morales conservadoras, hay que aclarar qué se entiende por moral, porque siendo directos: “aquí todos somos un poco ladrones. Pero yo no tengo más que una mano, mientras mis adversarios tienen dos”. [Además, con tanta revolución, pos] “nadie resiste un cañonazo de cincuenta mil pesos”. A lo que asintió el general Gonzalo N. Santos: “yo como mi general Obregón, confirmo que en política, “la moral es un árbol que da moras”…˃˃

Tal vez por eso Almirante Ojeda Durán, cada vez que un político retoma la bandera del combate a la corrupción surgen por lo menos dos reacciones inmediatas; la primera que apunta hacia un descrédito sobre la veracidad y los alcances reales sobre eliminar la corrupción, y la segunda, que señala hacia la ironía popular de volver a creer a que eso sucederá por el simple hecho de que cuando el político sea gobernante, lo podrá todo.

México ha confirmado que esta dicotomía es cíclica y que se reinventa una y otra vez en cada proceso electoral, y lo seguirá haciendo todas las veces necesarias por el simple hecho de que hay una necesidad “democrática” de creer en que las cosas deben y pueden mejorar. Pero también es cierto que, después del General Lázaro Cárdenas, México decidió hacerlo votando y creyendo en sus civiles.

Sin embargo, hace unos días usted expresó frente al presidente de esta nación: “México carece de servidores públicos honestos, por eso tenemos este problema de alta corrupción”.

Al respecto, bien valdría la pena recordarle que Rafel Rodríguez Castañeda ha dicho contundentemente que en este México moderno: “el tamaño del narcotráfico en México equivale a la magnitud de la corrupción” que se vive en el país.

Y sí, coincido con usted Sr. Almirante: México atraviesa por un problema de alta corrupción que ha crecido de manera desproporcionada a tal grado que desafía, bajo los intereses del crimen organizado, a cualquier gobierno o estado, a cualquier funcionario honesto o corporación policiaca: los casos de Allende, Ayotzinapa, Aguililla, Tepalcatepec, Fresnillo, y decenas o cientos de municipios, son un ejemplo claro de lo que sucede cuando el poder político abandona los territorios o los concede.

Pero también ha sucedido esto porque las fuerzas armadas del país sencillamente no han estado a la altura de las circunstancias; no intervienen o administran los territorios dejando que con ello el crimen organizado se encargue de hallar a los funcionarios honestos, para ofrecerles una de las dos opciones que exigen: plata o plomo.

Señor Almirante Ojeda Durán, Secretario de Marina, los tiempos modernos del narcotráfico y la corrupción en México son muy distintos a los revolucionarios y a sus frases. Que el presidente actual de México utilice a las fuerzas armadas como una herramienta anticorrupción en México, no las dispensa de la opacidad con la que se conducen, ni de la violación reiterada a los derechos humanos por la cual son tan conocidos, mucho menos de casos de corrupción y menos del pasado. Afortunadamente, hay memoria sobre su actuar muy a pesar de que López Obrador los presente diferentes y a conveniencia.

Entiendo que sus dichos son bien intencionados. Sin embargo, es pertinente advertir que en un sistema democrático las decisiones las toman los civiles no los militares o exmilitares, por si eso se trae en mente.

Vladimir Juárez. Analista Político. Colaborador de Integridad Ciudadana A.C. @Integridad_AC @VJ1204