Opiniones

Crónicas de la gobernanza: Los verdes



“La falta de dinero es la raíz de todo mal” Mark Twain

Fue poco después de consumadas las elecciones concurrentes de México de 2018, cuando su situación como empresario en su entidad, pero sobre todo su inestabilidad económica, lo obligó a buscar soluciones fuera de su estado.

Si bien en su gobernatura se había consumado una transición electoral hacia un partido distinto al que gobernaba, también sabía que existían acuerdos que le permitirían conservar la calma. No obstante, el silencio de los actores políticos locales lo abrumó.

Con el paso del tiempo y la llegada del nuevo gobernador, se vio obligado a contactar a un Cabildero de esos que tienen contacto con los Senadores en la CDMX; quien escuchó ampliamente al empresario. Incluso, el empresario confesó haber realizado “aportaciones” en efectivo para “el movimiento”, montos que el propio ex gobernador habría solicitado. Y a pesar de eso – alegaba – no entendía como el ex mandatario lo había dejado colgado con más de cien millones de pesos.

Antes de tomar el caso, el Cabildero preguntó: ¿Ya intentaste hablar con el exgobernador? A lo que el empresario respondió: no me toma las llamadas, y con eso de que ahora forma parte de los aliados parlamentarios del presidente, tengo hasta cierto punto temor por insistir.

El Cabildero hizo una pregunta más: ¿has tenido trato con el nuevo gobernador? Sí, respondió: el nuevo mandatario está enterado, y me recomendó insistir con el “ex” para que desde la Cámara de Diputados se fondeen recursos y así liberar el pago que quedó pendiente. El empresario agregó; la licitación la gané a principios de 2018, pero antes de que iniciaran las campañas políticas me pidieron apoyos, casi un 30% del contrato por adelantado y en efectivo.

Escuchados los argumentos, el Cabildero solicitó una tarjeta ejecutiva comentando de paso que sus servicios le costarían al empresario el diez por ciento del pago que se le recupere, y sugirió, “en cuanto al nuevo gober… vele echando números porque seguro, seguro, gratis no será”.

Apuntalados los puntos económicos, el Cabildero tomó el celular y agendó con los parlamentarios. Al colgar expresó: Nos esperan mañana, sin pendejadas “Juan”, en una de esas y acuerdan mandar más dinero de la Cámara de Diputados para cubrir tu tema y de ahí sale un tanto más, lo que nos pidan ¿De acuerdo? De acuerdo, respondió el empresario “Juan”.

Ya en la sala de espera del Senado, Juan y el Cabildero escucharon risas que terminaban en carcajadas en la sala contigua, que era el privado del Senador al que visitaban. Pasó un tiempo, entró el “jefe” expresando cortésmente: “no les quito mucho su tiempo, vamos al grano”, ya leí la tarjeta informativa que me enviaste, le espetó al Cabildero.

Así que díganme, expresó el Senador: ¿Cómo puedo yo ayudarles? Antes de que me respondan, si no tuvieran inconveniente alguno, le pedí a mi “compadre” y “amigo” que nos acompañe a tomar acuerdo, él conoce muy bien la entidad federativa de la que vienen, y como saben, siempre es importante sumar a los aliados.

Dicho esto, el Senador dio paso a su homólogo que se encontraba en la sala contigua. Al instante, entró el ex gobernador de la entidad y hoy senador también. Quien al ver al empresario expresó con emoción: qué bueno que te veo por aquí Juan, justo le estaba comentando a mi compadre que tú eras un empresario serio y que podrías ayudarnos porque requerimos aprobar algunos asuntos de urgencia en el Senado que nos mandó el “preciso” …

Hasta aquí, la crónica de un empresario que dice haber formado parte de lo que se ha venido revelando en los últimos días sobre el modus operandi de gobiernos estatales durante el sexenio anterior, para algunos, un eslabón más en la cadena denominada la “estafa maestra”.

Sin embargo, bien vale la pena no solo entrar a esclarecer este tipo de actividades ilícitas, pero bastante frecuentes entre los costos de la gobernanza, sino que es fundamental revisar los privilegios de los partidos políticos satélites o comodines, que han obtenido sexenio tras sexenio con cada presidencia alianzas de impunidad. Sucedió con Vicente Fox, con Felipe Calderón, con Enrique Peña, y lo están haciendo hoy por hoy con el presidente López Obrador.

Este episodio vuelve a demostrar que, la moral en política es sencillamente un componente estratégico que, “sirve para lo que sirve, y no sirve para lo que no sirve” (sic López-Gatell). Y que el dinero y la impunidad, con influencers o sin ellos, son sencillamente el origen de todo pacto de poder inmoral: el costo verde de la gobernanza de 2000 a 2024: ¿será?

Vladimir Juárez. Analista Político. Colaborador de Integridad Ciudadana A.C. @Integridad_AC @VJ1204