De fútbol y datos personales


Por: Rodolfo Romanillos Pimentel @integridad_ac Publicado en ContraRéplica


A raíz de los lamentables sucesos ocurridos el pasado 5 de marzo en el Estadio Corregidora, durante un partido de fútbol entre Querétaro y Atlas, en el que se suscitaron fuertes enfrentamientos entre los aficionados de ambos equipos, se ha manifestado un amplio debate sobre cómo evitar que una tragedia de esa magnitud vuelva a ocurrir.

Como es de esperarse, pronto han surgido voces improvisadas a sugerir desde iniciativas francamente inconstitucionales, como el prohibir la entrada a los estadios a personas con antecedentes penales, pasando por las de corte punitivo, que buscan, por ejemplo, hacer más severas las penas de cárcel a quienes cometan violencia en los estadios, hasta otras que postulan la prohibición del alcohol en los estadios.

En medio de esta ola de propuestas improvisadas, la Liga MX ha tenido que hacer lo propio y ha presentado diversas medidas en el marco de un nuevo protocolo con el objetivo de que no se repita la tragedia ocurrida en pasadas semanas. Medidas que no han estado exentas de improvisación, en el mejor de los casos, y riesgos de vulneración de derechos humanos, en el peor.

En particular, llaman la atención algunas encaminadas a la recopilación masiva de datos personales de los aficionados que ingresan a los estadios: la implementación de sistemas de reconocimiento facial, la credencialización obligatoria y la elaboración de un padrón con información personal de los aficionados, denominado Fan ID.

La desproporcionalidad de los datos personales que serán recopilados, los riesgos de posibles filtraciones o vulneraciones, la poca claridad sobre las medidas de protección y cuidado de la información, son sólo algunas de las preocupaciones que saltan a la vista ante la adopción de estas políticas.

Es indudable que se requieren medidas encaminadas a evitar que una tragedia como la acontecida en Querétaro vuelva a ocurrir, pero estas no deben ni pueden estar por encima de la salvaguarda del derecho a la privacidad y a la protección de datos personales, consagrados en la Constitución.

Por lo pronto, la Liga MX ha comenzado a activar los nuevos protocolos en algunos partidos con miras a hacerlos extensivos; es probable que quienes asistamos en un futuro cercano a algún partido de la Liga tengamos que entregar una importante cantidad de datos personales. Más allá de los problemas logísticos que ya se presentaron, el riesgo que implica la concentración de millones de datos personales por parte de un particular ha encendido las alarmas y el INAI, órgano garante en la materia, ha iniciado ya una investigación de oficio.

Habrá que esperar las conclusiones que deriven de la investigación que realiza el INAI, y las correcciones, adecuaciones y mejoras que se deberán ir realizando por parte de la Liga al protocolo integral para la consecución de un objetivo finalmente loable: la erradicación de la violencia en los estadios de fútbol.

Entretanto, es importante recordar que la privacidad y la protección de datos personales son derechos que deben estar presentes en cualquier decisión que involucre la información de particulares; ningún ente, público o privado, está exento del cumplimiento de la normatividad en la materia.

Es una realidad, que la búsqueda de la no repetición de hechos como el acontecido en Querétaro debe estar acompañada de una reflexión profunda sobre las causas que generan este tipo de atroces actos. No obstante, dicha reflexión debe venir acompañada de las posibles acciones para su erradicación, que deberán traducirse en la adopción de medidas rigurosas, sí, pero siempre con perspectiva de derechos humanos.


Rodolfo Romanillos Pimentel. Licenciado en Ciencia Política (UAM).
“Artículo Sexto” es una iniciativa de opinión de especialistas en materia de transparencia, acceso a la información, protección de datos personales, archivo y rendición de cuentas, promovida por Laura L. Enríquez (@lauraenriquezr). Las opiniones y voces de estos especialistas son a título personal, y su objetivo es promover la cultura de la transparencia en el país. Hagamos lo que nos corresponde.