Opiniones

El regreso a clases presenciales: las contradicciones del discurso


Por: Iván Arrazola Cortés @ivarrcor Publicado en ContraRéplica


Un cambio fundamental que se ha dado en la administración del presidente López Obrador ha sido la forma de comunicar. El tener todos los días al presidente hablando sobre los más variados temas ha provocado que buena parte de la discusión pública se centre en apoyar o negar lo que el mandatario menciona, diferentes estudios han dado cuenta de las afirmaciones que no se han podido comprobar en los hechos. Pero también ha provocado que ciertas políticas o decisiones que se toman y que son anunciadas en las conferencias mañaneras se queden simplemente en el discurso o no quede del todo claro cómo es que se piensan implementar, ese es el caso del regreso a clases presencial. El objetivo de este artículo versa sobre cómo pretende implementarse dicho proyecto y sobre las dudas que genera.

Un primer elemento que se debe analizar es la credibilidad del discurso. La persona que se puso al frente de la estrategia Hugo López-Gattell ha sido cuestionado no sólo por los dichos sino por los desafortunados ejemplos que ha puesto como vocero de la estrategia. Primero cuando afirmó que el uso de cubrebocas no sirve para proteger a la población del contagio de coronavirus u otras enfermedades infecciosas. Dicha afirmación sirvió de base para que otros actores políticos incluidos el presidente de la república desestimarán el uso del cubrebocas llamándolo bozal. Lo que evidentemente serviría para cuidar a la población y para solidarizarse en medio de un grave problema de salud para el país, sirvió para politizar y mandar un mensaje inadecuado en el comienzo de la pandemia. Ahora que el subsecretario López-Gatell menciona que la posibilidad de que una niña o un niño sea hospitalizado es mínima, la pregunta que surge es cómo confiar en un funcionario que ha enviado mensajes contradictorios y qué además se ha negado a reconocer que el sistema de salud del país se ha visto rebasado y miles de personas no han recibido atención hospitalaria por la saturación de hospitales, además del subregistro de contagios y decesos.

Un segundo elemento es el discurso presidencial, el presidente ha pronunciado diferentes frases, algunas de ellas preocupantes, como por ejemplo cuando menciona “Tenemos que correr ciertos riesgos como todo en la vida”, la actitud temeraria que asume el presidente al hacer esta afirmación genera dudas sobre si sabe a ciencia cierta cuáles pueden las consecuencias de enviar a los niños a las aulas en condiciones en las que no se puede saber cómo actuará la pandemia o la efectividad de la propia vacuna. Por otra parte, el presidente y su vocero han mencionado que no es imprescindible que se vacune a los niños ya que según el presidente “Tenemos que priorizar, tenemos que saber si se requieren o no se requieren, no estar sometido sujetos subordinados a que las farmacéuticas sean las que nos digan: falta una tercera dosis, falta una cuarta dosis, falta que se vacunen los niños”. Este discurso tiene como intención polarizar, más que tratar de ofrecer certezas y garantizar el bienestar de la población infantil, se trata de imponer una visión más que ofrecer pruebas de sus afirmaciones.

Un último elemento que también influye en la escasa capacidad que ha mostrado la administración federal para aprender de la experiencia educativa acumulada a lo largo de la pandemia. El gobierno parece ofrecer como única alternativa para que las y los alumnos puedan tener derecho a la educación la opción presencial, para quienes quieran seguir a distancia las opciones parecen ser mínimas. De acuerdo con las disposiciones para el regreso a clases presencial publicado por la SEP, los servicios para quienes decidan no asistir de manera presencial son los siguientes: en primer lugar los padres deberán de inscribirlos y se menciona que las autoridades escolares “podrán dentro de sus posibilidades , brindar seguimiento y atención a los educandos que optaron por no acudir al servicio educativo presencial”, una vez que los alumnos que estén a distancia decidan regresar a la presencialidad se les realizará una evaluación diagnóstica. Si bien el gobierno no les niega el derecho a la educación si se los limita, en esta propuesta no se incorporan plataformas ni tecnologías que le permitan a la niñez ejercer su derecho a la educación, parece paradójico que en pleno siglo XXI la única opción real que brinda el Estado mexicano para la educación es la presencialidad.

La experiencia que deja el tema de las clases presenciales es aleccionadora en varios sentidos, en primer lugar, trabajar con la sociedad civil y las instituciones académicas dota de legitimidad las decisiones gubernamentales, desafortunadamente en este caso como en muchos otros el gobierno federal a decidido monopolizar la toma de decisiones con lo que ha contribuido a aumentar la desconfianza sobre sus decisiones. En segundo lugar, la estrategia no parece ofrecer certezas, los dichos del presidente de que los niños solo juegan Nintendo o no socializan sin ofrecer pruebas y que por eso es necesario el regreso a clases, parece no tomar en cuenta que no se viven tiempos normales y por lo tanto es necesario ofrecer a la población distintas alternativas educativas, para no restringir el derecho a la educación de la niñez mexicana pero también para seguir priorizando la salud. Por último, es necesario reconocer que en la construcción de las políticas públicas debe prevalecer una visión pluralista, los tiempos en que el presidente de la republica lo sabía todo y se debía de confiar ciegamente en sus dichos han quedado atrás, a pesar de que el discurso presidencial se empeñe en volver a aquellos tiempos, es necesario que la sociedad y los actores que la conforman se mantengan atentos y vigilantes de sus acciones sin caer en la trampa de la polarización.

Dr. Ivan Arrazola Cortés. Colaborador de Integridad Ciudadana, Doctor en estudios Científico-Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO. México). Especialista en participación ciudadana, cultura de paz, democracia subnacional y gobierno abierto. @ivarrcor