Opiniones

Elecciones intermedias 2021


Por: Magdiel Gómez Muñiz @magdielgmg Publicado en ContraRéplica


Pese a lo complejo de la crisis sanitaria y la terrible ola de violencia que azota al país, las campañas electorales llegan a su fin y todo está listo para salir a votar este próximo 6 de junio. Con, al menos, diez opciones en la boleta, estas elecciones intermedias evaluarán los logros y desaciertos del partido en el gobierno, así como también, derivado de ello, la composición legislativa que definirá el rumbo político de México para el próximo 2024.

Existen sobradas razones que hacen pensar que el juicio ciudadano respecto al gobierno federal no será del todo desfavorable y que la franquicia en el poder llegó para quedarse (al menos por dos sexenios). Sin embargo, hay elementos que permiten asegurar que un amplio sector de electores no dejará de lado las afrentas, polarizaciones, pifias y excesos que incurrieron los que hoy deciden en el país.

Así pues, lo único seguro es que, exista una valoración diferenciada respecto al desempeño de los gobernantes emanados de MORENA y sobre todo, aquellos que a través de “coaliciones contranatura” pretenden una segunda oportunidad de gobernar. Cosa compleja. Lo anterior hace inferir que, los electores desencantados con el partido del presidente y que jamás votarían por la mixtura PRI-PAN-PRD serían incapaces de elevar un voto castigo que en automático favorecería a una tercera opción como Movimiento Ciudadano.

Si esto es así, ¿cuáles serían los escenarios para esta elección? 1. Se refrenda el voto por MORENA y obtiene la mayoría en el Congreso, con ello se garantiza un terso horizonte para las reformas necesarias de cara al 2024 (no por nada la popularidad de Andrés Manuel López Obrador se mantiene con altos niveles); 2. La coalición Va X México se diluye y los partidos que lo constituyen pasan a ser la tercera o cuarta fuerza política, y 3. PT y MC se fortalecen a nivel nacional y se vuelven una opción real para dar batalla real en los próximos comicios federales.

Lo interesante de todo esto es que, la atomización del sistema de partidos tenderá a diluirse y se visibilizará un tripartidismo con posiciones ideológicas extremas y de centro; por otro parte, el Congreso Federal será el crisol de las coaliciones gubernamentales y el lobbying será el “pan de todos los días” durante los próximos tres años. Existirá una permanente intromisión entre Poderes (principalmente del Ejecutivo hacia el Legislativo) y la autonomía de las decisiones legislativas estará cuestionada.

Sumado a lo anterior, el Instituto Nacional Electoral será el próximo organismo que será auscultado con una posible reestructuración interna, así como los OPLES (Organismos Públicos Locales Electorales) que acotarán sus funciones y tenderán a ser bastiones de capacitación cívica-electoral; situación que dará un revés a la consolidación institucional que tanto trabajo ha costado en el país.

Sin duda, estas elecciones serán un parteaguas en la vida democrática de México. Al tiempo.

Magdiel Gómez Muñiz Colaborador de Integridad Ciudadana, Coordinador del Doctorado en Ciencia Política del Centro Universitario de la Ciénega – UDG. Profesor Investigador de Tiempo Completo de la Universidad de Guadalajara, co expertis y posgrados en estudios políticos y gobierno, filosofía política y educación @magdielgmg @Integridad_A