Opiniones

La consulta popular y Cicerón


Por: Javier Agustín @JavierAgustinCo Publicado en ContraRéplica

Este pasado domingo, se llevó a cabo la gran estafa con un costo aproximado de 528 millones de pesos solo por parte del INE, más lo que se gastaron los impulsores de la mal llamada consulta ciudadana en perifoneos, volanteo, pinta de bardas y espectaculares, previo al 01 de agosto y sin contar la movilización que se realizó en algunos puntos de la ciudad; y todo para el resultado que ya se esperaba, terminó siendo un gran fracaso con una participación mínima, donde ni el voto duro del partido que lo impulsó participó, dejando en claro el desencanto que existe en la población y lo poco creíble que era la consulta como lo rezaban distintos hashtags #LaLeySeAplicaNoSeConsulta, lo que obliga a la actual administración a revisar su política pública y dar un golpe de timón para sacar adelante a la nación con vista al 2050.

Aun así, tanto Lorenzo Córdova como el presidente coincidieron por primera vez en opinar que la consulta fue un éxito, aunque ésta haya tenido una participación que no llegó al 7.5 % del padrón, con un costo por voto de $84.94 aproximadamente, lo cual puede ser una verdad a medias ya que, si bien es el primer ejercicio, esto no justifica el poco interés que causó la pregunta absurda que se realizó y la poca relevancia de la misma en la vida diaria del país.

En la actualidad la política no puede radicar en simples caprichos autocráticos de un gobernante o del pasado, debemos de aprender a ver hacia el futuro con una visión que nos permita competir al mismo nivel de nuestros socios comerciales, tenemos que abrir nuestras fronteras a la inversión y buscar invertir en el exterior, generar certeza jurídica que permita generar riqueza y que se reparta con los trabajadores que forman parte indispensable para crearla de manera justa, pero ya es tiempo de poner un ALTO y de forma legal exigir condiciones para que todos los mexicanos tengan trabajo; como diría un socialista contemporáneo “Los buenos gobiernos, no son los que usan impuestos de los trabajadores para dárselos a los flojos”; los programas sociales que van dirigidos a disminuir la pobreza se deben de medir y verificar que incidan en la vida de los beneficiados de forma progresista, sacándolos de la pobreza.

México cuenta con 12 Tratados de Libre Comercio firmados con 46 países, 32 Acuerdos para la promoción y protección recíproca de las inversiones con 33 países, de los cuales el único que hemos explotado adecuadamente es el T-MEX, sin sacarle jugo a los 11 restantes, quienes a través de nosotros han podido entrar al mercado de Estados Unidos y Canadá.

No es momento de que el gobierno cree un ambiente hostil hacia los inversionistas, nacionales o extranjeros, con discursos radicales y de quejas, culpando al pasado y a los antecesores, ya lo dijo en su momento Evita Perón “El pueblo no necesita que su gobierno se queje y culpe a su antecesor, lo que México necesita es un gobierno que actúe y tome decisiones asertivas, se deje ayudar por la sociedad completa, empezando con los líderes de las minorías quienes el pasado 2 de julio demostraron ser una mayoría.

Es momento de recapacitar y evaluar hacia dónde vamos, cómo crearemos una democracia participativa; que si se hacen consultas, éstas sean de carácter transcendental y con vista a solucionar problemas o impulsar políticas públicas de gran envergadura que impulsen el desarrollo económico de los mexicanos. Dejemos de someter a votación lo que ya está previsto en la Ley; hace siglos dijo Cicerón: “La ley suprema es el bien del pueblo”, hay que trabajar en un estado de derecho que impulse a la nación.

Colaborador de Integridad Ciudadana AC, Contador Público, Maestro en Administración Pública @JavierAgustinCo @Integridad_AC