Opiniones

Las “Juanitas” 2021


Por: Elizabeth Albarrán @EstherAlbarran3 Publicado en ContraRéplica


Desde hace algunos años, la política mexicana dio un giro para incluir a las mujeres en la participación pública del país y asegurar la paridad de género, sin embargo, esta medida dio lugar a un tipo de simulación que hasta el día de hoy se sigue realizando.

El término de “Juanitas” así, en plural, como las Adelitas de la Revolución, se utiliza para calificar a aquellas mujeres que son elegidas como candidatas por algún partido a ocupar un cargo público, candidaturas de ficción para asegurar a la población, a las autoridades y a los demás contendientes, que se cumple con la cuota de género para posteriormente presentar su renuncia y de esta manera, el suplente masculino asumiera el poder.

El concepto de Juanitas cobró auge durante el 2009, sin embargo, este tipo de prácticas como muchas otras, se dio a conocer debido al protagonismo de un hombre: Rafael Acosta, conocido como “Juanito”, quien participó al dedazo en la contienda a la Delegación Iztapalapa en 2006, esperando de su participación que declinara en favor de la verdadera candidata, resultando electo como jefe delegacional y cumpliendo con lo esperado para que Clara Brugada asumiera el puesto.

Ante la ola de renuncias femeninas que se presentaban pasada su toma de protesta, fue gracias a la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación del expediente SUP-JDC-12624/2011 y Acumulados que a partir de 2012 las planillas de las candidaturas deben conformarse por propietario y suplente del mismo sexo y si no se sigue esta fórmula, el Consejo General del INE puede rechazar su registro. Situación que actualmente se prevé en la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.

Esta imposición por parte de las autoridades electorales dificultó que los partidos continuaran con dichas simulaciones, sin embargo, aunque la paridad avance logrando esquivar un sistema creado para dejarnos al margen, el patriarcado siempre encuentra la forma para darle la vuelta.

Así, las viejas prácticas avanzaron al margen de la ley, y ahora la nueva artimaña política consiste en que cínicamente hijas, esposas y familiares de políticos se convierten en las candidatas, respirándoles al hombro los verdaderos depositarios del poder. Y aunque estas ganen, no renunciarán al cargo, pero sabemos que de facto el poder lo ejercerá otra persona.

Sorprendentemente en estas elecciones, de las casi 7 mil personas candidatas a las 500 diputaciones, 3,939 (56.64%) de candidatas son mujeres, mientras que 3,016 (43.36%), son hombres (según datos de la página candidaturas.ine.mx). Y aún más sorprendente, todos los partidos políticos y coaliciones cuentan con mayor número de candidaturas en favor de mujeres que de hombres. Pero ¿cuántas de ellas tendrán una Juanita escondida en las filas partidistas?

Basta con voltear la vista en Guerrero, donde “democráticamente” Morena eligió a su candidata a gobernadora Evelyn Salgado Pineda para sustituir a su padre Félix Salado Macedonio a quien, como ya sabemos, las autoridades electorales retiraron su candidatura por no comprobar gastos de campaña.

Ya la candidata declaró ante los medios que no se llama Juanita y que su padre no tendrá injerencia en sus decisiones de gobierno. Pero la confusión no es solo nuestra, también la animadora en campaña presenta a la candidata como Evelyn Salgado Macedonio. Y el “Toro” ha dicho: “Nos hicimos dos, no es una candidatura, no es Félix, no es Evelyn, es un proyecto, todos somos equipo, todos somos una familia”.

¿Entonces, las decisiones se tomarán en familia? Porque en la boleta electoral solo aparecerá un nombre y parece ser el de: “Juanita”.

Otra Juanita que ha captado los reflectores es Patricia Lobeira, candidata a presidenta municipal en Veracruz por el PAN, quien alcanzó la candidatura después de que el Tribunal Electoral de Veracruz se la revocó a su esposo, Miguel Ángel Yunes Márquez, por no comprobar la residencia requerida en el municipio para participar en la contienda.

Estos son dos casos de los muchos que al revisar profundamente podríamos encontrar en la política mexicana. Tras 68 años de alcanzar el voto femenino en el país, aún queda un largo camino para alcanzar la paridad de género en la obtención de puestos de decisión, esperemos que la mayoría de las candidaturas en favor de las mujeres sean reales.

Las cuotas de género han generado tanto defensores como detractores, estos últimos argumentan que las candidaturas deben otorgarse por la capacidad, no por el sexo. Pero lo curioso es que este cuestionamiento nunca se hizo cuando las candidaturas eran otorgadas completamente a los hombres. Las mujeres conformamos el 51% de la población mexicana y el 52% de la lista nominal, así merecemos ser representadas, participar y gobernar.

Bien lo dijo la endocrinóloga y feminista Estelle Ramey para refutar a un político: “La igualdad llegará cuando una mujer tonta pueda llegar tan lejos como hoy llega un hombre tonto”.

Esther Elizabeth Albarrán Colaboradora de Integridad Ciudadana A.C. Licenciada en Derecho, y estudiante de posgrado en Transparencia y Protección de Datos Personales @EstherAlbarran3 @Integridad_AC http://www.integridadciudadana.org.mx/