López-Gatell, el neoliberalismo y el tigre Toño


Por: Iván Arrazola Cortés @ivarrcor Publicado en ContraRéplica


Los asistentes esperan expectantes el discurso del subsecretario en la 75 Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra, seguramente lo que tiene que decir el zar de la estrategia para combatir el COVID-19 en México será un gran aporte, una gran lección para el control de las pandemias en el futuro. En poco más de cinco minutos López-Gatell le explicará al mundo su visión de lo que aprendió durante la crisis sanitaria y el legado de su gestión.

Seguro de educar conciencias, el funcionario da muestra de sus conocimientos, señala “La enorme carga de enfermedades crónicas no transmisibles resultantes de estilos de vida individuales y colectivos que propició el neoliberalismo son el mayor factor de riesgo asociado con el COVID grave”, como si se tratara de un verdadero hallazgo, el subsecretario descubre la clave de todos los males, el neoliberalismo, que está detrás de los problemas de obesidad, diabetes o de la insuficiencia renal que padecen millones de mexicanos.

Poco dirá sobre su franca incapacidad para comunicar a millones de mexicanos que lo escucharon día con día en sus conferencias vespertinas, que tenían que usar cubrebocas, total no estaba asociado que el uso del cubrebocas detuviera los contagios expresó el sabio funcionario, por eso ni el presidente ni su gabinete usaban cubrebocas o bozal como les gustaba llamar dentro del gabinete al instrumento que ayudó a salvar millones de vidas. Tal vez a López-Gatell le faltó tiempo para informar que patentarían el tratamiento que le funcionó tan bien al presidente consistente en “mucha agua, paracetamol, miel y caricias”.

Pero el funcionario apenas entraba en calor, en otro de los momentos brillantes de su intervención, dará clases de alta dirección al señalar “el neoliberalismo, como doctrina y como sistema, se ha justificado con el dogma de que el sector privado es invariablemente más eficiente que el público”. Eso debe de ser cierto, el presidente prometió un sistema de salud como el de Dinamarca, pero el neoliberalismo se lo impidió.

Como ejemplo de buenas intenciones con malos resultados se encuentra el INSABI, institución que sustituyó al Seguro Popular, que no tenía ninguna de las dos cosas según el presidente, el Seguro Popular se encargaba de dar servicios de salud a más de 52 millones de personas que no tenían seguro social. La buena noticia fue que se creó el INSABI, la mala es que no funcionó, el nuevo sistema incrementó las cuotas que tenían que pagar los derechohabientes por el servicio y generó una de las crisis más severas en escasez de medicamentos y atención médica, donde seguramente el FMI o la OMC estuvieron detrás para boicotear la noble iniciativa presidencial.

Pero el médico con alma de educador, caracterizado por su humildad, tal vez no quiso revelar que él fue el autor o inspiró esa brillante campaña publicitaria en donde un grupo de verduras y jugos compite contra el Atlético Chatarra y al final el Club del Antojo Saludable siempre se impone, dicha campaña muestra las bondades de promover la alimentación saludable. El mensaje es claro, atiéndete a ti mismo y deja a las instituciones de salud en paz, finalmente hay cierto tufo neoliberal en la publicidad, aunque lo importante es educar al pueblo.

Para rematar y cerrar su participación con broche de oro señaló “el gobierno de México está empeñado en separar el poder público del poder económico, así como acabar con la corrupción estructural”, en síntesis, no hay que pensar demasiado que en México se perdieron más de 600 mil vidas y que ocupa el quinto lugar entre los países con más muertes por COVID, ni el primer lugar de trabajadores de la salud que han perdido la vida atendiendo esta enfermedad, para el subsecretario hay que atender los temas realmente importantes, solo que las cosas no están saliendo como pensaba, México cayó diez lugares en la lucha contra la corrupción en tan solo tres años, según la organización Transparencia Internacional al pasar del lugar 124 al 134, lo que es indicativo que llevará más tiempo erradicar el problema.

Posiblemente cuando se tenga que revisar que fue lo que salió mal por el tema del COVID, tendremos que voltear a ver al Tigre Toño y al Osito Bimbo y culparlos a ellos, de lo demás ni hablar, el brillante funcionario hizo todo lo que estuvo a su alcance. Paradójicamente lo que más dice despreciar López-Gatell que es el neoliberalismo, ha sido el sello distintivo de esta administración, el retiro del Estado en los momentos más críticos de la pandemia. Lo que seguramente no aceptará López-Gatell ni en Ginebra ni en ningún otro lugar es su responsabilidad ante el mal manejo de la pandemia, ni la zalamería a la figura presidencial que le redituará en una buena posición política en el futuro.

 

Analista político y colaborador de Integridad Ciudadana
@ivarrcor @Integridad_AC