Opiniones

Margaritas del mundo


Por: Viviana Islas @MendozaI88 Publicado en ContraRéplica


Con amor a Margarita, mi madre.

Por segundo año consecutivo llegamos a la celebración del día de las madres con una pandemia que nos limita abrazar a las mujeres que nos forjaron para enfrentarnos a la vida. Hay quienes tuvieron la fortuna de estar cerca y festejarles. Pero en este mundo de desigualdades, la suerte no es la misma para todas, muchas entre el trabajo y falta de derechos laborales; sufriendo violencia en su hogar; cruzando fronteras en busca de oportunidades; padeciendo la búsqueda de sus hijos desaparecidos; sobrellevando los estragos de la pandemia, fue como vivieron su día y viven todos los días.

Las desigualdades que históricamente han sufrido las mujeres se incrementan al convertirse en madres. De manera intrínseca al formar una familia aceptan el rol otorgado por la sociedad que las responsabiliza de la educación de los hijos y las tareas del hogar, patrón que no cambia con las madres activamente económicas.

De acuerdo, al Censo de Población y Vivienda 2020, 35.2 millones de mujeres mayores de 15 años tienen al menos un hijo, es decir, el 65% del total de las mujeres en México son madres, de las cuales el 10% son madres solteras, quienes en su mayoría tienen en promedio dos hijos, aunque esta cifra se puede elevar a más de seis. Un dato que vale la pena mencionar es que a mayor escolaridad crece el porcentaje de madres solteras, donde las libertades de las mujeres van ganando terreno que junto a la independencia económica contribuyen para que esta condición sea una decisión propia, aunque estos casos son los menos.

Aunado a lo anterior, 3 de cada 10 hogares mexicanos son liderados por mujeres, de los cuales el 48% se encuentran en pobreza extrema, el 22% de estas jefas de familia ganan el salario mínimo, el 31% trabaja en la informalidad sin derechos laborales. La pobreza y adversidades a las que se enfrentan son heredadas a sus hijos pese al esfuerzo de brindarles mejores condiciones de las que ellas padecieron.

La situación a la que se enfrentan las madres trabajadoras en el sector formal, incluso siendo profesionistas no es distinta a las anteriores. En 2018, sólo el 41% recibía aguinaldo; el 35 % contaba con vacaciones pagadas, y el 20% no recibía ninguna prestación. Y si, a ello le sumamos la brecha salarial las desigualdades incrementan limitando su desarrollo.

Ante estas precariedades, hay quienes toman la difícil decisión de emigrar a las ciudades o al extranjero en busca de mejores condiciones de vida, el costo, separarse de sus hijos. Otro dolor, al que se enfrentan las madres mexicanas es la búsqueda de sus hijos desaparecidos, ayer vimos a cientos de mujeres marchando, pidiendo justicia, con la consigna “nada que celebrar, mucho que exigir”. Y, por si fuera poco, la pandemia agravó la situación de vulnerabilidad incrementando violencia familiar, la pobreza y el trabajo no remunerado.

Evidentemente esta situación no es nueva, culturalmente durante años la figura de la madre tiene que ver directamente con el cuidado de los hijos y del hogar, romantizando su trabajo, su fuerza, sus sacrificios. Es evidente su heroísmo, pero infravalorado, es momento de que dignifiquemos la vida de estos seres. ¡Margarita es madre y madre es vida!

Viviana Islas Mendoza Colaboradora de Integridad Ciudadana, Consejera Local del INE Estado de México, Politóloga por la UAM, con estudios en Políticas Públicas, Derecho Parlamentario, Procesos Electorales, Transparencia y Violencia Política contra las Mujeres @VivianaIslasM @Integridad_A