Una luz que se extingue o una que renace de cenizas VII


Por: Vladimir Juárez @VJ1204 Publicado en ContraRéplica


“Ni un paso atrás, fue la consigna de Don Lázaro Cárdenas del Río, al Nacionalizar nuestro Petróleo. Hoy le tocó por fortuna a la Energía Eléctrica” presidente Adolfo López Mateos

¿Qué tienen en común la 26ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), la reciente reunión celebrada de la CELAC en México (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), la crisis humana migratoria, el Tratado entre México Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la Cumbre México-EU-Canadá a celebrarse el día de hoy y el encarcelamiento de Emilio Lozoya Austin?

Acertó bien querido lector: lo que tienen en común estos eventos es la importancia de la generación de la energía eléctrica y su relevancia para definir o corregir la matriz energética que como país debemos revisar y evaluar a partir de los resultados que se han obtenido de la reforma energética de 2013; ello en razón al planteamiento realizado por el ejecutivo federal al proponer una reforma eléctrica, pero particularmente ante dos paradigmas mundiales que se han presentado como variables que alteran el rumbo de los mercados y el bienestar social: el cambio climático y la pandemia(Covid19).

Vamos por partes para entenderlo mejor, la matriz energética de nuestro país es la combinación de los insumos o recursos que se utilizan para ser transformados y generar energía eléctrica. En algunos casos, el carbón y el petróleo (recursos fósiles) son los recursos que más se utilizan para producir la electricidad.
En el caso de México, por ejemplo, en 2018 su matriz energética tenía una capacidad instalada para generar energía eléctrica con los siguientes porcentajes: recursos fósiles (68.36%), renovables (27.09% donde se encuentra la energía: hidroeléctrica, eólica, geotérmica, biogás, fotovoltaica, bagazo) y otras limpias (4.56% donde se encuentran la energía: nuclear, cogeneración eficiente, frenos regenerativos, licor negro) (SENER 2018).

En este sentido, la reforma energética de 2013 expuso la necesidad de cambiar la matriz energética, lo que implica transitar de los insumos fósiles a fuentes renovables con menores costes.

Sin embargo, la crisis del cambio climático y la pandemia del Sars-CoV-2, son dos elementos mundiales que han dejado en claro que cualquier transición de la matriz energética de cualquier país debe ser cuidadosa pues por ningún motivo esto puede generar dependencia exterior o la posibilidad de apagones, y otras eventualidades como el corte del suministro de energía en zonas o poblaciones vulnerables. Vaya, de lo que estamos hablando es de una planificación en uno de los sectores más importantes para el desarrollo, la industria, la vivienda y la igualdad social.

Cabe decir que, dentro de los claros obscuros de la reforma eléctrica planteada por el ejecutivo federal, esta atina en proponer que la evaluación del mercado eléctrico no debe ser estática, si no dinámica.

Ergo, la reforma energética de 2013 debe ser sometida a una revisión que permita conocer a profundidad sus alcances y limitaciones para tomar las mejores consideraciones políticas y medioambientales del país porque, lo que está a debate no es el hecho de transitar de recursos fósiles a renovables, si no los siguientes puntos expuestos en la exposición de motivos de la propuesta de reforma eléctrica:

Después de la reforma energética de 2013 “…La CFE no administra [las tarifas y ni la interconexión a la red], los intereses privados se imponen mediante la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y Centro Nacional de Control de Energía (CENACE)…

… El parque de generación de la CFE fue fragmentado en seis empresas autónomas [balcanización]… separación que genera pérdidas económicas, la división del control y registro de usuarios, que entorpece la cobranza y se pierde el control y recuperación de las pérdidas de energía…

“… A la CFE se le impuso un esquema… en el cual la compromete a largo plazo a precios de energía que no recuperan sus costos reales por cada central eléctrica… [por lo que] la CFE se ve forzada a comprar energía y capacidad a los generadores privados a precios elevados”
“… [donde] cabe destacar que los proyectos privados, principalmente extranjeros… han sido financiados en importantes porcentajes por la Banca de Desarrollo de México a tasas preferenciales y además con recursos de Afores.”

Por esa razón esta columna insiste en la necesidad de informar a usted lector, sobre la importancia de la energía eléctrica en un país como México que aún cuenta con la posibilidad de corregir el rumbo del modelo transición energética que necesitamos para generar las mejores condiciones de igualdad y al mismo tiempo, de competencia en el mercado.

Y por increíble que parezca, la agenda de México en el mundo circula alrededor de lo que decidamos en nuestra transición energética.

 

Vladimir Juárez. Analista Político. Colaborador de Integridad Ciudadana A.C. @Integridad_AC @VJ1204