Armando Alfonzo Jiménez / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México Foto: Especial

En la Edad Media ciertas personas acumularon riqueza y poder: los señores feudales se convirtieron en autoridad y muchas veces se aprovechaban de su posición

El constitucionalismo, desde sus inicios, se ha forjado como respuesta a los abusos del poder y como técnica para la práctica de las libertades.

En la Edad Media ciertas personas acumularon riqueza y poder: los señores feudales se convirtieron en autoridad y muchas veces se aprovechaban de su posición para afectar los derechos de los habitantes del territorio que dominaban. Un caso histórico relevante sucedió en Inglaterra con el rey Juan, mejor conocido como “Juan sin tierra”.

Cometió múltiples arbitrariedades: se hizo del patrimonio de algunos barones y también encarceló a varios de ellos hasta que un buen día le escribieron una carta en la que le solicitaron respetar sus derechos.

En el año 1215, los nobles obligaron al rey a suscribir un pacto; la Carta Magna que contenía los indicios del debido proceso, el derecho de audiencia en materia penal y el que toda persona debía ser juzgado por sus iguales.

En 1628, también en Inglaterra se expediría la “Petición de Derechos” como reacción al ejercicio autoritario del Rey Carlos I. En 1679 se promulgaría la Ley de Habeas Corpus y en 1689 el primer Bill of rights (Listado de derechos).

Justo cuando reinaba Carlos I, quien cometía múltiples trasgresiones a los derechos de los ciudadanos, especialmente imponiendo tributos desmedidos y enviado a prisión injustificadamente, se levantaron en armas varios grupos rebeldes.

Quien encabezó la revolución fue un líder carismático llamado Oliverio Cromwell. Él derrocaría al rey y asumiría el poder bajo el título de Lord Protector.

En 1647 Cromwell convocaría a un Consejo de Guerra, el cual elaboró el documento intitulado Agreement of the People (Acuerdo del Pueblo), que incluiría un pacto que diferenciaba claramente entre los principios fundamentales del gobierno y los principios no fundamentales. Los primeros no podían ser modificados por el parlamento, Es el antecedente de lo que hoy en día conocemos como cláusula pétrea o como dice Luigi Ferrajoli la esfera de lo indecidible.

Con fundamento en el Acuerdo Citado, Oliverio Cromwell expidió el Instrumento of goverment (Instrumento de gobierno), el cual distribuyó competencias: el poder legislativo residiría en el parlamento y el ejecutivo radicaría en el Lord Protector.

Este importante documento ha sido considerado como la primera Constitución escrita en sentido moderno dado que organizó al poder público y enarboló ciertos derechos fundamentales.

Posterior a la muerte de Cromwell, arribó al poder Jacobo I, quien ejerció el poder despóticamente.

Sin embargo, gracias a la revolución de 1688, la familia de los Orange llegó al trono inglés con la condición de juramentar y respetar el Bill of Rights de 1689, así como gobernar de acuerdo con lo establecido por el parlamento.

POR ARMANDO ALFONZO JIMÉNEZ / CONSTITUCIONALISTA / @ARMANDOALFONZO