Armando Alfonzo Jiménez / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México.
Una ideología es el cúmulo de ideas esenciales que identifican el pensamiento de una persona, comunidad o momento histórico determinado, de una expresión política, filosófica, religiosa, cultural o económica.
Durante el transcurso del constitucionalismo han habido influencias ideológicas de todo tipo que han ensanchado las libertades o las han restringido, que han establecido determinados modelos económicos y que han definido el rol que se le pretende dar al poder público.
Así, encontramos el origen de ideologías como el liberalismo clásico, el socialismo, el comunismo, el estatismo, el neoliberalismo, y algunos autores consideran la propia muerte de las ideologías.
La historia del constitucionalismo mexicano no es la excepción.
En el siglo XIX nuestro país vivió vaivenes ideológicos: la lucha entre monárquicos contra republicanos, federalistas frente a centralistas y liberales versus conservadores.
La primera Constitución mexicana, la de 1824, siguió el modelo de los Estados Unidos de América, liberal, republicana y federal.
En cambio, las 7 Leyes de 1836 fueron centralistas y conservadoras.
Mientras los liberales siempre defendieron la idea de República, los conservadores pugnaron por una monarquía y encontraron en Maximiliano de Habsburgo el personaje obtuso que intentó y fracasó la instauración de un imperio en nuestra tierra.
Ya durante el siglo XX, después de la Revolución de 1910, cada mandatario buscó afanosamente dejar su impronta ideológica.
A lado del personaje histórico que representaba el ejercicio de su gobierno, con retratos del héroe en turno por doquier, cada Presidente buscaba trascender con algún o varios temas objeto de reforma constitucional.
Han sido tantos los cambios constitucionales que nuestra Ley Suprema hoy en día parece más un Reglamento. Nos alejamos de la estricta técnica jurídica del paradigma original en el que se inspiraron los constituyentes mexicanos.
El contenido de la Carta magna mexicana, desde la perspectiva ideológica es un collage.
La Constitución mexicana fue la primera Norma de normas en el mundo que incorporó derechos sociales para los más desfavorecidos, sin duda, ideas de gran influencia socialista.
También prevé un modelo de economía de mercado, con una amplia gama de derechos fundamentales y de sus garantías, que son muestra del pensamiento liberal más avanzado.
La intervención del Estado está contemplada en la Constitución: la Rectoría económica, el sistema de planeación democrática, la regulación gubernamental en el ámbito de telecomunicaciones, competencia económica, energía, hidrocarburos, entre otros, así como los programas sociales.
Como se puede advertir, en estos tiempos, resulta complicado que un gobierno en México pretenda hacerse de una identidad ideológica única y clara.
Se requiere de talento para aprovechar, de la mejor manera, las ideas que sirvan al propósito de lograr un buen ejercicio del poder público, el cual redunde en beneficios para todos los habitantes de nuestra República.

POR ARMANDO ALFONZO JIMÉNEZ / CONSTITUCIONALISTA / @ARMANDOALFONZO

